Producción

Fred Knopper
Director de Creatividad y Supervisión de Producción
Muchos se han acostumbrado cada semana a la calidad de los programas que ven en Está Escrito. Sin embargo, este nivel de profesionalismo es el resultado de dos elementos importantes: la generosidad de nuestros socios, y el trabajo de muchas personas detrás del escenario.
La producción de programas presentados por Está Escrito con el mensaje de salvación a los televidentes, requiere un equipo dedicado de talentosos profesionales.
Una vez que los temas han sido escritos y aprobados, comienza la tarea del productor y director de seleccionar cuál es el mejor lugar o estudio para filmar. En los últimos años Está Escrito ha contratado los servicios profesionales de Adventist Media Production para la filmación, post producción, edición y audio. Esta entidad combina lo último en tecnología y la experiencia de su personal especializado.
Está Escrito generalmente filma sus programas dos o tres veces por año en los estudios del Adventist Media Center en California. El gerente-productor del Adventist Media Center se encarga de seleccionar el equipo de camarógrafos, ingenieros de audio y video, teleprompter, maquillaje, cintas, etc. Luego, en aproximadamente una semana se crean y decoran en el estudio los ambientes en los cuales se filmará.
En las sesiones de filmación, el pastor Robert Costa generalmente graba entre cinco a nueve programas por día, durante tres días. Para los programas que incluyen selecciones musicales, los artistas de Está Escrito viajan de diferentes partes del país y dedican uno o dos días enteros a la filmación. El productor y el director toman cuidado especial en cada canto, usando sabiamente el movimiento y ángulo de las cámaras para realzar el significado y mensaje de cada selección.
Así como la gran masa de hielo yace por debajo de la punta de un témpano de hielo visible sobre la superficie del agua, igualmente hay muchos detalles que no se ven de una producción.
Cada programa requiere por lo menos una semana de trabajo de post producción. Los editores deben elegir la música, los gráficos y las escenas apropiadas para ilustrar cada programa. Finalmente se hacen las leyendas (closed-caption) correspondientes, y luego de un control final de calidad, se envían las cintas maestras para su duplicación, para luego ser distribuídas a las estaciones de televisión.
Es un verdadero milagro de coordinación y creatividad, que requiere mucha oración y dedicación para que cada programa no solamente testifique acerca de nuestro Creador, sino que toque los corazones de los televidentes trayendo paz y esperanza en un mundo convulsionado.